Andes Highlanders Pipe Band

Andes Highlanders Pipe Band

 

::BIO::                                                                                                                                                                                                                                              

La gaita escocesa ha recorrido varios siglos inundándolos de tradiciones y misticismo. Si bien el destino quiso que en Chile su música resonara apenas hace algunos años, ello ha sido suficiente para dejar una huella imborrable de hitos, emociones y la unión de un especial grupo humano.
 
 Andes Highlanders Pipe Band (AHPB) surgió fruto de una serie de coincidencias, por el deseo de hacer realidad muchos sueños y por sobre todo, gracias a la amistad. La banda nació como una lejana y quizás loca aspiración de dos entusiastas amantes de la música y las tradiciones de Escocia: Christian Reynals y Ralph Bennett.
 
 Christian, nacido en Concepción, un día simplemente supo que era el momento de cumplir un postergado anhelo y encargó, sin tener mayores conocimientos, una gaita por Internet. Si bien le costó convencer al dueño de Henderson para que le vendiera una a pesar de no saber tocar el “practice chanter”, por fin tuvo a su "panzona piernas de palillo", como cariñosamente la llama. Desde ese momento con la ayuda de algunos libros y CDs comenzó su aprendizaje.
 
 Mientras, en Santiago, Ralph sabía que no podía esperar más tiempo, para al menos intentar hacer sonar una gaita.
 En Chile hasta ese momento se habían visto algunos gaiteros, pero siempre en forma individual. Alejandro Reid; Ricardo Leighton ; David McMurdo, un canadiense que pasó por nuestro país dejando muy buenos recuerdos y energía para formar nuestra Banda; José Zagal, el autodidacta piper oficial de la 14th Fire Company de Santiago y Rafael Gutiérrez, un mexicano que estuvo un tiempo en Santiago y que le enseñó las primeras notas a Ralph. El paso de este gaitero no fue sólo una anécdota. Gracias a él, sonaron por primera vez juntas cuatro gaitas en Santiago, en la conmemoración de la matanza de la escuela de Dunblane en Escocia.
 
 Una tarde en el Flannery's Geo Pub, acompañados por un vaso de Guinness, estaban Antil Camacho, guitarrista de Viento Celta, Ralph Bennett y su buen amigo Andrés Soberón (experto interprete de gaita asturiana). El festivo ambiente los llevó a decidir lo que parecía una locura, organizar un evento que marcaría el nacimiento del actual movimiento celta en Chile y que a la postre también se convertiría en el preludio de los Andes Highlanders: la Primera Noche Celta.